Archive for March, 2010

La ‘adicción’ a la comida basura podría ser real

Written by adicciones on Wednesday, March 31st, 2010 in Adicciones.


.
En un estudio con roedores, entre más comidas que engordan comían, más querían

Por Jenifer Goodwin
Reportero de Healthday

DOMINGO, 28 de marzo (HealthDay News/DrTango) — Las personas obesas afirman con frecuencia que les gustaría comer menos, pero que se sienten casi impotentes para dejar de darse el gusto, y ahora, una investigación reciente sugiere que esa explicación tal vez sea verdad.

La teoría surge de un estudio llevado a cabo con ratas. Cuando los investigadores dieron a las ratas acceso ilimitado a una dieta de tocineta, pastel de mantequilla, barras de dulce y otras comidas basuras cargadas de calorías, las ratas aumentaron mucho peso con rapidez. A medida que engordaban, comer se convirtió en algo tan compulsivo que seguían tragando incluso cuando sabían que recibirían un desagradable choque eléctrico en los pies si lo hacían.

Mientras tanto, las ratas que se alimentaron con el equivalente a una dieta humana bien equilibrada y saludable, y a las que se dio apenas un acceso limitado a la comida basura, no aumentaron tanto de peso y sabían bien cuándo parar de comer al recibir la señal de que la aplicación de un choque en los pies era inminente.

Los investigadores informan que algo aún más sorprendente es que cuando les quitaron la comida basura a las ratas obesas y la reemplazaron por alimentos más sanos, las ratas obesas iniciaron algo parecido a una huelga de hambre. Se negaron a comer casi totalmente durante dos semanas.

“Entraron en inanición voluntaria”, comentó el autor del estudio Paul Kenny, profesor asociado del Instituto de Investigación Scripps en Jupiter, Florida.

¿Qué podría decir esto sobre la conducta humana?

Los investigadores no están seguros de si sus resultados se aplican a personas que luchan por perder peso. Pero señalan que es posible que una dieta llena de alimentos que conllevan una recompensa alta (literalmente, salchichas, pastel de queso y otros alimentos altamente procesados) podría causar cambios en el sistema de recompensa del cerebro, en cuando a la saciedad.

Cuando dicho sistema se daña, el resultado no se limita al aumento de peso en las personas, sino que se sienten forzadas a buscar cada vez más comida basura.

Los hallazgos aparecen en la edición en línea del 28 de marzo de la revista Nature Neuroscience.

Cuando los investigadores observaron los cerebros de los animales obesos, notaron que hubo declives en el receptor de la dopamina D2, que otras investigaciones anteriores lo han implicado en la adicción a la cocaína y la heroína.

“Una característica de la adicción a las drogas es que lleva a cambios en la forma de funcionar del sistema de recompensa del cerebro”, señaló Kenny. “Adicción es un término cargado, pero en este caso, hay evidencia de adaptaciones parecidas a la adicción”.

Cuando los investigadores suprimieron el receptor de manera artificial mediante el uso de un virus en los cerebros de otras ratas, éstas comenzaron a comer comida basura de forma compulsiva.

“Lo que pensamos que sucede es que a medida que la persona se vuelve obesa durante un periodo de tiempo, los receptores D2 disminuyen, lo que tiene mucho que ver con convertirse en un comedor compulsivo”, aseguró Kenny, y añadió que es casi seguro que otros factores también tengan algo que ver.

También podría haber algo en la misma grasa acumulada que altere el umbral de recompensa del cerebro, creando un “círculo vicioso” de sobrealimentación sin sentirse satisfecho, apuntó Pietro Cottone, profesor asistente del Laboratorio de trastornos de la adicción de la Facultad de medicina de la Universidad de Boston.

“La única forma de volver a la normalidad probablemente es una dieta durante un largo periodo de tiempo, para perder el peso corporal, y no comer comida basura”, aseguró Cottone.

Éste no es el primer estudio en encontrar similitudes entre la reacción del cerebro a los pastelitos y a las drogas ilegales. Un estudio anterior de Cottone y colegas sugirió que quitarles a las ratas la dieta rica en calorías podría llevar a efectos similares, aunque no idénticos, en el cerebro, que privar de las drogas y el alcohol.

En ese estudio, los investigadores dieron a las ratas una dieta regular durante cinco días, y luego las cambiaron a un alimento con sabor a chocolate y rico en azúcar. Cuando se les privó del alimento azucarado, mostraron señales de ansiedad y sus cerebros actuaron como si estuvieran mostrando abstinencia de alcohol o drogas. El estudio fue publicado en noviembre pasado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

En el estudio actual, las ratas fueron criadas con alimentos sanos, pero sus preferencias cambiaron con rapidez al ofrecérseles comida basura. Durante el día hacían meriendas y mordisqueaban, y aumentaron de peso con rapidez. Mientras más aumentaban de peso, más comían.

“Esto plantea un grave problema para los humanos”, aseguró Kenny. “Muestra lo potente que puede volverse esta conducta”.

El Dr. Julio Licinio, director de la Facultad de investigación en medicina John Curtis de la Universidad Nacional de Australia, dijo que las respuestas del estudio constituían “una de las muchas piezas faltantes en el rompecabezas de la obesidad y la adicción”.

“Ahora que está claro que áreas del cerebro que tienen que ver con la adicción también están implicadas en la obesidad, la siguiente pregunta es: ¿por qué esas áreas se desregulan en algunas personas, pero no en otras?”, planteó Licinio. “Y algo importante es, ¿por qué algunas personas tienen una tendencia biológica a la adicción a las drogas, mientras que otras recurren al alcohol, y otras a la comida?”.

http://healthfinder.gov/

Un estudio halla que el consumo moderado de alcohol se relaciona con mejores hábitos de estilo de vida

VIERNES, 26 de marzo (HealthDay News/DrTango) — Los que beben demasiado alcohol no se cuidan tanto como otras personas, pero los que consumen alcohol con moderación de hecho parecen más sanos que los que no beben, hallaron los investigadores.

“El hallazgo principal aquí es que los que beben demasiado alcohol también tienen otros comportamientos peligrosos, como aliviar el estrés con alcohol y cigarrillo, no usar el cinturón de seguridad, tener hábitos alimenticios poco saludables y no visitar al médico con frecuencia, que ponen su salud en riesgo”, dijo en un comunicado de prensa la autora del estudio Carla Green, investigadora principal del Centro de Investigación de Salud de Kaiser Permanente.

“Los médicos no sólo se deberían preocupar por el consumo excesivo de alcohol de los pacientes, sino también por estas otras prácticas relacionadas con la salud”, agregó Green.

Los investigadores encuestaron a 7,884 pacientes de Oregón y Washington entre 2002 y 2003, y definieron los bebedores empedernidos como los que bebían una media de tres o más bebidas al día, las mujeres que consumían cuatro o más bebidas o los hombres que consumían cinco o más bebidas de una sentada o los que cumplían con otros criterios.

“Nuestro estudio encontró que los hombres y las mujeres que bebían más tenían relaciones en las que cooperaban menos con sus médicos y eran más propensos a no gustarle las visitas médicas. También tenían menos confianza en que podían cambiar sus prácticas relacionadas con la salud y más propensos a pensar que la salud era una cuestión de suerte”, explicó Green.

Sin embargo, el estudio también relacionó el consumo moderado de alcohol, de una a tres bebidas al día, con una mejor salud, incluso mucho mejor que los abstemios o bebedores ligeros.

“Incluso después de tomar en cuenta estas otras actitudes y prácticas relacionadas con la salud, aún hubo una pequeña relación aunque independiente entre el consumo moderado de alcohol y una mejor valoración de la propia salud”, dijo Michael Polen, coinvestigador del estudio, en el comunicado de prensa.

“Una investigación previa relacionó el consumo moderado de alcohol con beneficios cardiovasculares, así que ésta podría ser la razón por la que los bebedores moderados informaron sobre una mejor salud. También es posible que existan factores adicionales que no medimos que tengan que ver con esta relación positiva”.

Los hallazgos aparecen en la edición reciente de Addiction Research & Theory.

http://healthfinder.gov/

Estudios hallan que la combinación incrementó las probabilidades de cirrosis

JUEVES, 11 de marzo (HealthDay News/DrTango) — Según informan investigadores en dos estudios recientes, la obesidad combinada con el consumo diario de alcohol incrementa el riesgo de enfermedad hepática de hombres y mujeres.

En un estudio, los científicos de la Universidad de Oxford examinaron los registros médicos de 1.2 millones de mujeres británicas de mediana edad. Les dieron seguimiento durante un promedio de seis años y hallaron que las mujeres obesas o que tenían exceso de peso se enfrentaron a un mayor riesgo de cirrosis hepáticas, y que el riesgo aumentaba si también referían consumir entre un tercio y media bebida diaria en promedio.

Aún así, las cifras generales fueron reducidas. Entre las que bebieron esa cantidad, únicamente 0.8 o 1 entre mil fue ingresada al hospital por cirrosis hepática o murió por causa de la enfermedad en un lapso de cinco años.

Sin embargo, entre los que informaron consumir en promedio 2.5 bebidas diarias, el índice fue de 2.7 por cada mil entre las que tenían peso normal y cinco por cada mil entre las que eran obesas.

En otro estudio, equipos de las universidades de Glasgow y Bristol le dieron seguimiento a 9,000 hombres de Escocia durante un promedio de 29 años. Hallaron que la contribución de un mayor consumo de alcohol junto con la obesidad incrementó los niveles de enfermedad hepática más allá de lo que podría esperarse.

Ambos informes aparecen en la edición en línea del 12 de marzo de la revista BMJ.

http://healthfinder.gov/

Un estudio encuentra que un efecto no intencionado puede llevar a un aumento en el uso, en lugar de una reducción

MIÉRCOLES, 3 de marzo (HealthDay News/DrTango) — Algunos tipos de anuncios contra el alcohol pueden resultar contraproducentes, sugiere un estudio de EE. UU.

Los investigadores entrevistaron a más de 1,200 estudiantes universitarios tras mostrarles anuncios que usaban la culpa o la vergüenza para advertir contra el uso de alcohol.

Ese tipo de anuncios podría en realidad desencadenar un mecanismo de afrontamiento instintivo que permite a las personas que los ven distanciarse de las consecuencias nocivas y potencialmente letales de la bebida descontrolada, según encontraron los investigadores. En otras palabras, la gente cree que esas consecuencias sólo les suceden a otras personas y, como resultado de ello, podrían beber incluso más alcohol.

“Los anuncios son capaces de generar sentimientos tan desagradables que buscamos eliminarlos por cualquier medio posible”, advirtió en un comunicado de prensa de la universidad Adam Duhachek, profesor de marketing de la Facultad de negocios Kelley de la Universidad de Indiana, y coautor del estudio. “Esta motivación es suficientemente potente como para convencernos de que somos inmunes a ciertos riesgos”.

El impacto negativo no intencionado de los anuncios que usan la culpa y la vergüenza para intentar modificar la conducta también puede ocurrir en otras campañas relacionadas con la salud, como tratar de que la gente deje de fumar o que se proteja contra las enfermedades de transmisión sexual, añadió.

“Las comunidades de salud pública y marketing gastan un esfuerzo y un capital considerables en estas campañas, pero hace mucho sospechan que son menos eficaces de lo esperado”, anotó Duhachek. “Pero la situación es peor que el desperdicio de dinero o esfuerzo. Estos anuncios podrían, en última instancia, hacer más daño que bien, porque tienen el potencial de provocar más de la conducta que intentan prevenir”.

Sugirió que los anuncios de salud pública que señalan las consecuencias graves de una conducta deben incluir mensajes de empoderamiento, como proveer estrategias para que la gente tome control sobre su consumo de alcohol.

“Si se va a comunicar un escenario aterrador, hay que suavizarlo con la idea de que es evitable”, apuntó Duhacheck. “Es mejor usar la zanahoria junto al palo”.

El estudio aparecerá en la edición de abril de la revista Journal of Marketing Research.

http://healthfinder.gov

Fotos de Colección

El consumo de Marihuana provocaría psicosis

Written by adicciones on Friday, March 5th, 2010 in Adicciones, Drogas.


.

Salud  por Jose Luis Pereyra

Publicado 1 de Marzo de 2010

Cuanto más tiempo el consumo de cannabis o marihuana, lo más probable es que experimenten alucinaciones o ideas delirantes o sufrir psicosis, según un estudio publicado el sábado.

El estudio encontró que las personas que utilizaron por primera vez el cannabis cuando tenían 15 años o menos tienen el doble de probabilidades de desarrollar una “psicosis no afectiva” – que puede incluir la esquizofrenia – que aquellas que nunca habían utilizado la droga.

La investigación dirigida por John McGrath de la Universidad de Queensland, en Australia se basa en una encuesta a 3.801 personas con una edad media de 20,1 años, informó la estadounidense Archives of General Psychiatry

“Entre todos los participantes, una mayor duración desde la primera vez que utilizaron el cannabis se asoció con psicosis relacionada con múltiples resultados”, dijo el estudio.

Del grupo, el 17,7 por ciento reportó haber consumido cannabis durante tres o menos años, el 16,2 por ciento de cuatro a cinco años y el 14,3 por ciento durante seis o más años.

Sesenta y cinco fueron diagnosticados con “psicosis no afectiva”, como la esquizofrenia, y 233 tenían al menos una alucinación, según el estudio.

“Los individuos que habían experimentado alucinaciones a edad temprana tenían más probabilidades que los que han consumido más cannabis y la utilizaron con más frecuencia”, dijo.

Pero la relación entre la psicosis y el consumo de marihuana es compleja, dijo.

Las personas que eran vulnerables a la psicosis, en otras palabras, tenían síntomas psicóticos aislados”, fueron más propensos a iniciar el consumo de cannabis, que posteriormente podría contribuir a un mayor riesgo de conversión a un trastorno psicótico no afectivo”, dice la investigación.

El artículo dijo que los estudios anteriores también habían identificado una asociación entre el consumo de marihuana y la psicosis, pero se temía que la investigación no había adecuadamente tenido en cuenta variables de confusión.

Fuente: Physorg

http://www.revistainfotigre.com.ar/

Citas Memorables



Site Navigation